lunes, 23 de abril de 2012

I'm CEO, bitch


La excusa de esta entrada es el visionado de la película de David Fincher, guionizada por Aaron Sorkin, “La red social”, basada en el libro “Multimillonarios por accidente” de Ben Mezrich. El libro surge a partir de una llamada que recibe el escritor, en la que un lector le pone en contacto con Eduardo Saverin, cofundador de Facebook. Mezrich vendió los derechos para el cine a Kevin Spacey, encendiendo la mecha que explotaría en el lanzamiento de "La red social".

La película presenta el mito de la creación de la red social más famosa de Internet, Facebook, desde el punto de vista de su fundador Mark Zuckerberg (interpretado por Jesse Eisenberg), y brinda una imagen de éste como un genio incomprendido y ególatra que no duda en traicionar a sus amigos para conseguir sus ambiciones.
Zuckerberg y Eisenberg en el programa de la televisión estadounidense SNL


I'm trying to make the world a more open place, reza la información de perfil en el Facebook del propio Zuckerberg, frase que podría entenderse como la búsqueda de un mecanismo de unión social con relaciones interpersonales muy transparentes, su leitmotiv a lo largo de la andadura de creación y evolución de la red social, y el punto de partida del desarrollo de su idea. En la película se muestra cómo el éxito de Facebook se basa en el interés principal del joven Zuckerberg por unir personas. Es paradójico ver cómo él ha sido la persona más joven en llegar a ser multimillonario, sin ser desde el principio el dinero lo que le mueve, sino el fomentar la utilidad para el usuario.

Es innegable que las redes sociales, y más concretamente Facebook, han supuesto un impacto social que crece cada día y las convierte en una herramienta de comunicación no sólo útil, sino indispensable. Estas estructuras triunfan porque son una virtualización de nuestra vida cotidiana, trasladan al ámbito digital nuestros aspectos más sociales: cómo y con quién nos relacionamos, nuestros gustos y hasta nuestra manera de pensar. Esto consigue que las personas se sientan parte de una comunidad, de un todo, y, al mismo tiempo, logra que cada una de ellas aprecie y fomente su individualidad, al crearse un perfil único e identitario de sí mismas. 

Cuando Facebook nació ya existían otras redes similares, otras plataformas en Internet que intentaban plasmar las relaciones entre personas, pero fue su particular conceptualización lo que le dio el éxito a Facebook. El modo en que su fundador desarolló su idea, basada en la utilización de nombres reales para establecer amistades, la catapultó a triunfar, y fue la exclusividad de la que partía la que ayudó a una vertiginosa difusión. El número de redes sociales aumenta cada día, y el numero de usuarios que las utilizan lo hace a un ritmo aún mayor. (Aquí una infografía sobre el número de usuarios de las redes sociales más importantes, creada por Miguel Jorge y Chiqui Esteban para el II Congreso Iberoamericano sobre Redes Sociales de Burgos del 22 y 23 de marzo de 2012)

  
El propio Zuckerberg se negó a colaborar tanto con la creación del libro como con la de la película y ha criticado su planteamiento, llegando a calificar al personaje inspirado en él como una 'persona despreciable'. Aquí, en una conferencia en la Universidad de Stanford en California, critica a los creadores del film de estar más preocupados por los detalles que por contar el grosso de la historia de manera veraz:  



No deja de ser una película comercial y, como tal, busca que la trama entretenga. Utiliza como reclamo publicitario el litigio entre Zuckerberg y sus demandantes, utilizando un eslogan que deja latente este aspecto de la historia. No obstante, los detalles de los que parte son ciertos, ya que los conflictos legales en los que Zuckerberg se vio envuelto tanto con Saverin como con los gemelos Winklevoss -excusa para el desarrollo de la narración- existieron realmente, así como la sucesión de los hechos clave en la creación de Facebook.




A continuación, las citas de la película que, en mi opinión, mejor reflejan el contenido de la misma y, a su vez, retratan a los personajes que las dicen: 


'Si vosotros hubieseis inventado Facebook… habríais inventado Facebook' (Mark Zuckerberg) 
'Un millón de dólares no es genial. ¿Sabes lo que es genial? Mil millones de dólares' (Sean Parker)




2 comentarios:

  1. Las redes sociales han pasado a ser parte de nuestro día a día, de nuestra vida cotidiana. Llama la atención como de un proyecto sin ánimo de lucro llega a convertirse en lo que hoy en una de las mayores redes sociales, junto con otras como Twitter.
    El objetivo desde un principio era unir personas, y ese objetivo sigue siendo el primordial. Gracias a Facebook podemos comunicarnos con cualquier persona del mundo. Facebook inspira confianza gracias a la obligatoriedad de poner los nombres verdaderos.
    Facebook crece día a día gracias a que cada vez tiene más usuarios. Es un proyecto que sin querer serlo se ha convertido en uno de los más importantes del medio digital.

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  2. Estoy de acuerdo con lo que opina Laura y es cierto que actualmente las redes sociales, en mi caso principalmente, están convirtiéndose en algo cada vez más imprescindible entre la sociedad.
    Con la red social Facebook podemos estar en contacto con personas de cualquier parte del mundo y compartir gustos, ideas y aficiones.
    Por el hecho de utilizar los nombres verdaderos, creo que inspira bastante confianza entre los que estamos en dicha red social y otras, como por ejemplo Tuenti, está menos valorada en ese sentido porque puedes poner un nombre y una edad muy distinta a la que realmente se tiene.
    También, el uso de aplicaciones diferentes dentro de Facebook hace que sea más completa y pueda ser seguida por un mayor número de personas. No importa la edad, el sexo o los pensamientos que tengas, en Facebook puede estar registrado cualquier persona.

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